Después de dos años de Covid 19 hemos visto que la sociedad se ha visto afectada en todos los aspectos. Nuevos hábitos y necesidades han surgido, ahora pensamos y priorizamos cosas en nuestras vidas que antes pasaban desapercibidas. Nuestros hogares no son la excepción a la regla, ahora tenemos nuevas rutinas y usamos los espacios para diferentes actividades con nuestra familia o mascota.

Este fenómeno que ha transformado los hogares lo están llamando “La era del nesting”, una nueva etapa que ha logrado volver las casas un lugar de ocio, trabajo, estudio, deporte y reunión familiar. Antes pensábamos en estar presentes y desplazarnos constantemente, ahora, tenemos la capacidad de acomodar un único espacio para todas las actividades, enfocarnos en ese mundo interior. Ya no vemos la necesidad de salir de nuestras casas y perder el tiempo en trancones, todo lo podemos hacder desde nuestro nuevo lugar seguro.  

Ahora las viviendas deben ser mucho más funcionales. Los espacios deben ser aprovechados en su totalidad para que esta nueva era no lleve a que las personas migren a lo rural, donde hay más tranquilidad que en lo urbano. Esa funcionalidad también va conectada con la nueva percepción que hay de higiene en la sociedad. Así, ahora cuando llegamos a nuestro hogar siempre nos desinfectamos porque estuvimos expuestos en el mundo externo y no queremos contaminar lo interno. Para evitar esos sustos es preferimos quedarnos dentro del hogar y movilizarnos en nuestro espacio.

Este termino, sin embargo, no es algo nuevo creado por psicólogos de nuestras épocas. Es una manera de protegerse del ser humano en donde se refugia en el lugar donde se siente más seguro, en este caso, nuestro hogar. Lo que debemos pensar es que esto hace que los hogares ahora deben cumplir con los criterios de sostenibilidad, bienestar y salud que hacen sentir seguras a las personas.

Debemos crear lugares que le brinden a las personas espacios para disfrutar de su tiempo, de sus actividades y de sus rutinas. Una vivienda con buena luz, buenos acabados y un cómodo es lo que nos hace felices ahora.

Fuentes:

El país

Infobae

Europapress

Universidad autónoma de México